Ya es 23 y no puedo creer todavía cómo se paso el año. Demasiado rápido para mi gusto, aunque desde que cumplí los 15 que vengo sintiendo esto, que no disfruto lo que tengo que disfrutar, que ya hace un año que terminé el colegio, que Bariloche lo sentí como una brisa, una hermosa brisa por cierto. La fiesta de egresados, tanto preparativos, tantas peleas, para sólo una noche. Y finalmente empezar la bendita facultad, que no me gustó desde que empecé, y cada día que pasaba sentía que estaba haciendo las cosas mal, que si no me ponía las pilas como ameritaba la situación, me iba a ir muy mal! Seguido a eso dejé, abandoné toda esperanza a que me pudiera si quiera llegar a agradar el cbc. Pero aguanté bastante, 6 meses. Ahora no hago NADA, literalmente hablando, estoy al pedo total. Quería trabajar pero eso representaba quedarme sin vacaciones, cosa que a mi no me perjudicaba tanto, pero era egoísta de mi parte para con mis viejos, que se lo merecen. Así que rechacé esa idea.
Llegaron las fiestas, Papá Noel, los buenos deseos, la espera de que el próximo año sea mucho mejor que el que pasó, gente sumamente borracha por las calles, cohetes de todo tipo aturdiendote los oídos y comida por doquier. La verdad que haciendo un balance de todo este 2010 puedo afirmar que un 60% fue bueno, quizás un poco más también. No me voy a poner a nombrar las cosas malas ni las buenas, porque esto se iría por las ramas. Ojalá y de verdad anhelo que esto que se viene sea mejor para todos, más allá de que se que no va a haber paz mundial, ni la espero jamás tampoco, aunque sea la gente deje ese egoísmo e hipocrecia que tanto nos caracteriza y empiecen a funcionar las cosas, de una vez por todas. Siempre uno tiene esperanzas de algo mejor.
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